
Un imbécil indescriptible.
En "Un imbécil indescriptible", un juez plantea una última pregunta a un asesino convicto antes de sentenciarlo a muerte, buscando alguna palabra final. El asesino, descartando la idea de que sus palabras podrían alterar su destino, lanza un agudo insulto, calificando al juez como un "viejo imbécil indescriptible". Este cautivador relato moral destaca la futilidad de la rebeldía frente a consecuencias inevitables, mientras ofrece lecciones simples de historias sobre el respeto a la autoridad y el peso de las palabras propias.


