Biblioteca / Aesop’s Fables

El Oráculo y el Impío.

Una fábula tradicional

El Oráculo y el Impío.

El deseo de engañar al Cielo no es más que locura en la Tierra. El viaje del corazón, con todos sus desvíos, no contiene nada que no haya sido primero iluminado por los Dioses. Todo lo que un hombre hace, lo hace bajo su mirada atenta, incluso aquellas acciones que cree ocultas en la oscuridad.

Había un pagano que se encontraba bajo sospecha de herejía. A pesar de su creencia en Dios, usaba esta fe solo para mejorar su propia fortuna. En su desesperación, buscó el consejo de Apolo.

Al llegar al santuario sagrado, le hizo una pregunta al oráculo: "Lo que tengo en mi mano, ¿está vivo o no?" En su mano sostenía un gorrión, preparado para ser ahogado o liberado, calculando que podría atrapar a Apolo en una astuta trampa.

Sin embargo, Apolo discernió de inmediato las intenciones del hombre. "Muerto o vivo", respondió, "muéstranos tu pájaro y no me tiendas más trampas. Te arrepentirías de tal estratagema, pues mi visión se extiende mucho más allá de tu alcance".

En ese momento, el pagano aprendió que la perspicacia divina de los Dioses no podía ser engañada, y que sus maquinaciones solo lo llevarían a su propia ruina.

La moraleja
La moraleja de la historia es que uno no puede engañar a lo divino ni escapar de la responsabilidad de sus acciones, ya que las verdaderas intenciones siempre son conocidas por un poder superior.

Preguntas de debate

  1. ¿Qué simboliza el gorrión en la historia?
  2. ¿Cómo sirve el personaje de Apolo como una brújula moral?
  3. ¿De qué maneras podemos ver temas similares de engaño en la sociedad actual?

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