
Dos Rateros.
En el sencillo cuento "Dos Rateros", dos criminales comparten sus desventuras mientras se jactan de sus robos en un parador al borde de la carretera. El Primer Ratero afirma con orgullo haber robado al Jefe de Policía, mientras que el Segundo Ratero revela un giro en su historia, admitiendo que perdió parte de su propio botín robado cuando intentó robar al Fiscal del Distrito de los Estados Unidos. Esta lectura rápida sirve como una lección moral sobre las consecuencias imprevistas del crimen, recordando a los lectores la insensatez de presumir de tales hazañas.


