
Los Robles se acercaron a Júpiter con una queja, diciendo: "Soportamos la carga de la vida sin propósito. De todos los árboles que crecen, somos los que más continuamente estamos en riesgo del hacha."
Júpiter respondió pensativamente: "Solo tienen que agradecerse a ustedes mismos por las desgracias que les ocurren. Si no hicieran tan excelentes pilares y postes, demostrándose tan útiles para carpinteros y agricultores, el hacha no se acercaría tan frecuentemente a sus raíces."
En este intercambio, los Robles aprendieron que su utilidad, aunque una bendición, también los hacía vulnerables a las mismas herramientas de su supervivencia.
La moraleja de la historia es que la utilidad y el servicio a los demás pueden llevar a una mayor vulnerabilidad y riesgo.
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