Biblioteca / Aesop’s Fables

La Tortuga y las Aves

Una fábula atribuida a Aesop

La Tortuga y las Aves

Una tortuga anhelaba cambiar su lugar de residencia. Para lograrlo, se acercó a un águila y le pidió ayuda para llevarlo a su nuevo hogar. A cambio de su esfuerzo, le prometió una rica recompensa. El águila accedió y, agarrando a la tortuga por su caparazón con sus garras, se elevó alto en el cielo.

Mientras viajaban, se encontraron con un cuervo, quien miró a la tortuga y le comentó al águila: "La tortuga es buena para comer". El águila respondió: "Pero el caparazón es demasiado duro". El cuervo, percibiendo una oportunidad, sugirió: "Las rocas pronto romperán el caparazón". Tomando esta sugerencia, el águila soltó a la tortuga, permitiendo que cayera sobre una roca afilada abajo. Ambas aves disfrutaron entonces de una abundante comida con la desafortunada tortuga.

Este cuento sirve como un recordatorio cautelar: nunca te eleves en las alas de un enemigo.

La moraleja
Nunca confíes en aquellos que puedan tener motivos ocultos, ya que pueden llevarte a tu perdición.

Preguntas de debate

  1. ¿Cuáles son las señales de advertencia que la Tortuga ignoró al pedirle ayuda al Águila?
  2. ¿Cómo podría haber sido diferente el destino de la Tortuga si hubiera elegido un método de transporte diferente?
  3. ¿Puedes recordar un momento en el que tuviste que decidir si confiar en alguien? ¿Qué aprendiste de esa experiencia?

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Buenas noches.

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