Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un lobo hambriento pasaba por la puerta de una cabaña en el bosque cuando escuchó a una madre hablando con su bebé. "Cállate, o te arrojaré por la ventana y los lobos te atraparán", advirtió ella. Intrigado y con un hambre creciente por minuto, el lobo decidió esperar debajo de la ventana todo el día, esperando una oportunidad.
Al caer la noche, el anciano regresó a casa desde el club del pueblo y, para sorpresa del lobo, arrojó tanto a la madre como al niño por la ventana. El lobo, aprovechando el momento, se preparó ansiosamente para abalanzarse sobre su inesperado festín.
La moraleja de la historia es que las amenazas hechas enojado pueden tener consecuencias no deseadas, llevando a daños tanto para el que habla como para el objeto de su ira.
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