Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un cervatillo se volvió hacia su padre y preguntó: "¿Por qué huyes cuando escuchas ladrar a un perro? Eres más grande, más fuerte y más ágil que un perro, y tienes cuernos afilados."
El ciervo respondió pensativamente: "Porque, hijo mío, mi temperamento es bastante incierto. Si permito que una de esas criaturas ruidosas se acerque a mí, podría olvidarme en un momento de ira y terminar hiriéndolo."
En ese momento, el cervatillo comenzó a comprender la importancia de la moderación y la sabiduría que venía con la experiencia de su padre.
A veces, es más sabio evitar la confrontación para mantener el autocontrol y prevenir daños innecesarios.
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