Biblioteca / Aesop’s Fables

El lobo y la cabra.

Una fábula atribuida a Aesop

El lobo y la cabra.

Un lobo vio una cabra pastando en la cima de un precipicio escarpado, un lugar al que no podía llegar. La llamó, instándola seriamente a que bajara a un lugar más seguro, advirtiéndole que podría caer por algún desafortunado accidente. El lobo la tentó aún más afirmando que los prados de abajo eran exuberantes y la hierba excepcionalmente tierna.

Sin embargo, la cabra era consciente de sus intenciones. Ella respondió: "No, amigo mío. No es el pasto al que me invitas, sino tu propio hambre lo que te impulsa a atraerme más cerca".

La moraleja
Cuidado con aquellos que ofrecen ayuda, ya que sus verdaderas intenciones pueden ser egoístas.

Preguntas de debate

  1. ¿Cuáles son algunos ejemplos de situaciones en la vida real donde alguien podría ofrecer ayuda pero tener intenciones egoístas?
  2. ¿Por qué es importante pensar críticamente sobre las intenciones de los demás?
  3. ¿Cómo podemos aplicar la moraleja de esta historia a nuestras interacciones diarias con nuestros compañeros?

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